Quiénes Somos
Somos un grupo de pastores evangélicos que tienen el ardiente deseo que el mundo conozca a Jesucristo, el único Salvador suficiente y verdadero siguiendo el modelo bíblico de iglesia.
VISIÓN: Alcanzar al mundo para Cristo siguiendo el ejemplo de Jesús
MISIÓN: Promover el modelo neotestamentario de la iglesia
PROPOSITO: Exponer, clarificar, entrenar, apoyar a los pastores y líderes para la obra del ministerio en el modelo celular en los Estados Unidos de América.
OIKOS LATINO MINISTRIES - DECLARACION DE FE
VISIÓN: Alcanzar al mundo para Cristo siguiendo el ejemplo de Jesús
MISIÓN: Promover el modelo neotestamentario de la iglesia
PROPOSITO: Exponer, clarificar, entrenar, apoyar a los pastores y líderes para la obra del ministerio en el modelo celular en los Estados Unidos de América.
OIKOS LATINO MINISTRIES - DECLARACION DE FE
- Creemos que la Biblia es divinamente inspirada e infalible, escrita por hombres divinamente inspirados y es la revelación que Dios hace de sí mismo al hombre. Es un tesoro perfecto de instrucción divina. Tiene a Dios como su autor, su propósito es la salvación y su tema es la verdad, sin mezcla alguna de error. Por lo tanto, toda la Escritura es completamente verdadera y confiable. Ella revela los principios por los cuales Dios nos juzga, y por tanto es y permanecerá siendo hasta el fin del mundo, el centro verdadero de la unión cristiana y la norma suprema por la cual toda conducta, credos y opiniones religiosas humanas deben ser juzgadas. Toda la Escritura es un testimonio de Jesús, quien es Él mismo el centro de la revelación divina. Creemos que el único relato válido de la creación es que narra el libro del Génesis. Éxodo 24:4; Deuteronomio 4:1- 2; 17:19; Josué 8:34; Salmo 19:7 – 10; 119:11, 89, 105, 140; Isaías 34:16; 40:8; Jeremías 15:16; 36:1 – 32; Mateo 5:17 – 18; 22:29; Lucas 21:33; 24:44 – 46; Juan 5:39; 16:13 – 15; 17:17; Hechos 2:16 ss.; 17:11; Romanos 15:4; 16:25 – 26; 2 Timoteo 3:15 – 17; Hebreos 1:1 – 2; 4:12; 1 Pedro 1:25; 2 Pedro 1:19 – 21; Génesis 1:11 – 31; 2:1 – 25.
- Creemos que hay un solo Dios, vivo y verdadero en Tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, con distintos atributos personales pero sin división de naturaleza, esencia o ser. Es un Ser inteligente, espiritual y personal. Es Creador, Redentor, Sustentador y Gobernador del universo entero. Dios es infinito en santidad y en todas las demás perfecciones. Dios es eterno, infinito, omnisciente, omnipotente y omnipresente. Dios es santo, justo y amoroso. Génesis 1:1; 2:7; Éxodo 3:14; 6:2 – 3; 15:11 ss.; 20:1 ss.; Levítico 22:2; Deuteronomio 6:4; 32:6; 1 Crónicas 29:10; Salmo 19:1 – 3; Isaías 43:3, 15; 64:8; Jeremías 10:10; 17:13; Mateo 6:9 ss.; 7:11; 23:9; 28:19; Marcos 1:9 – 11; Juan 4:24; 5:26; 14:6 – 13; 17:1 – 8; Hechos 1:7; Romanos 8:14 – 15; 1 Corintios 8:6; Gálatas 4:6; Efesios 4:6; Colosenses 1:15; 1 Timoteo 1:17; Hebreos 11:6; 1 Pedro 1:17; 1 Juan 5:7
- Creemos que Jesús es el eterno Hijo de Dios, verdadero Dios y verdadero hombre. Creemos que fue concebido por el Espíritu Santo y que nació de la virgen María. Jesús murió en la cruz del Calvario en forma vicaria por nosotros para pagar por nuestros pecados y reconciliarnos con Dios el Padre. Creemos que Cristo resucitó al tercer día y que apareció a sus discípulos, que ascendió al cielo para estar a la diestra de Dios, que intercede por nosotros y que vendrá nuevamente con poder y gloria para juzgar al mundo y consumar su misión redentora. Sostenemos que Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres y que vive en todos los creyentes como el Señor vivo y omnisciente. Génesis 18:1 ss.; Salmo 2:7 ss.; 110:1 ss.; Isaías 7:14; 53; Mateo 1:18 – 23; 3:17; 8:29; 11:27; 14:33; 16:16, 27; 17:5; 27; 18:1 – 6; Marcos 1:1; 3:11; Lucas 1:35; 4:41; 22:70; 24:46; Juan 1:1 – 18, 29; 10:30 , 38; 11L25 – 27; 12:44 – 50; 12:44 – 50; 14:7 – 11; 16:15 – 16, 28; 17:1 – 5, 21 – 22; 20:1 – 22; 20:1 – 20, 28; Hechos 1:9; 2:22 – 24; 7:55 – 56; 9:4 – 5, 20; Romanos 1:3 – 4; 3:23 – 26; 5:6 – 21; 8:1 – 3, 34; 10:4; 1 Corintios 1:30; 2:2; 8:6; 15:1 – 8, 24 – 28; 2 Corintios 5:19 – 21; 8:9; Gálatas 4:4 – 5; Efesios 1:20; 3:11; 4:7 – 10; Filipenses 2:5 – 11; Colosenses 1:13 – 22; 2:9; 1 Tesalonicenses 4:14 – 18; 1 Timoteo 2:5 – 6; 3:16; Tito 2:13 – 14; Hebreos 1:1 – 3; 4:14 – 15; 7:14 – 28; 9:12 – 15, 24 – 28; 12:2; 13:8; 1 Pedro 2:21 – 25; 3:22; 1 Juan 1:7 – 9; 3:2; 4:14 – 15; 5:9; 2 Juan 7 – 9; Apocalipsis 1:13 – 16; 5:9 – 14; 12:10 – 11; 13:8; 19:16
- Creemos que el Espíritu Santo es el Espíritu de Dios, completamente divino. Fue Él quien inspiró a los santos hombres de la antigüedad para que escribieran la Biblia. Mediante la iluminación capacita a los hombres para entender la verdad. El Espíritu Santo exalta a Cristo, convence a los hombres de pecado, de justicia y de juicio; lleva a los hombres al Salvador y efectúa el nuevo nacimiento o regene-ración. El Espíritu Santo bautiza a cada creyente en el Cuerpo de Cristo, cultiva el carácter cristiano, conforta a los creyentes y otorga los preciosos dones por medio de los cuales los creyentes sirven a Dios mediante Su iglesia. El Espíritu Santo sella a cada creyente para el día de la redención y Su presencia en cada creyente es la garantía de que Dios llevará al creyente hasta alcanzar la plenitud de la esta-tura de Cristo. Génesis 1:2; Jueces 14:6; Job 26:13; Salmo 51:11; 139:7 ss.; Isaías 61:1 – 3; Joel 2:28 – 32; Mateo 1:18; 3:16; 4:1; 12:28 – 32; 28:19; Marcos 1:10, 12; Lucas 1:35; 4:1, 18 – 19; 11:13; 12:12; 24:49; Juan 4:24; 14:16 – 17, 26; 15:26; 16:7 – 14; Hechos 1:8; 2:1 – 4, 38; 431; 5:3; 6:3; 7:55; 8:17, 39; 10:44; 13:2; 15:28; 16:6; 19:1 – 6; Romanos 8:9 – 11, 14 - 16, 26 – 27; 1 Corintios 2:10 – 14; 3:16; 12:3 – 11, 13; Gálatas 4:6; Efesios 1:13 – 14; 4:30; 5:18; 1 Tesalonicenses 5:19; 1 Timoteo 3:16; 4:1; 2 Timoteo 1:14; 3:16; Hebreos 9:8, 14; 2 Pedro 1:21; 1 Juan 4:13; 5:6 – 7; Apocalipsis 1:10; 22:17.
- Creemos que el hombre es la creación especial de Dios, hecho a Su imagen. Dios los creó hombre y mujer como la corona de la creación. Por su propia decisión el hombre pecó contra Dios y trajo el pecado a la raza humana. El hombre cayó en la tentación de Satanás y transgredió el mandamiento de Dios. Por tanto, tan pronto como los hombres son capaces de realizar una acción moral se convierten en transgresores y están bajo condenación. Solamente la gracia de Dios puede traer al hombre a Su compañerismo santo y capacitar al hombre para que cumpla el propósito creativo de Dios. Génesis 1:26 – 30; 2:5; 7:18 – 22; 3; 9:6; Salmo 1; 8:3 – 6; 32:1 – 5; 51:5; Isaías 6:5; Jeremías 17:5; Mateo 16:26; Hechos 17:26 – 31; Romanos 1:19 – 32; 3:10 – 18, 23; 5:6, 12, 19; 6:6; 7:14 – 25; 8:14 – 18, 29; 1 Corintios 1:21 – 31; 15:19, 21 – 22; Efesios 2:1 – 22; Colosenses 1:21 – 22; 3:9 – 11.
- Creemos que la salvación implica la redención total del hombre que se ofrece gratuitamente a todos los que aceptan a Jesucristo como Salvador y Señor, quien por su propia sangre compró la salvación eterna para todo creyente. La salvación incluye la justificación, la santificación y la glorificación. No hay salvación aparte de la fe en Jesucristo y es por gracia, por medio de la fe y no por obras. La rege-neración o nuevo nacimiento es una obra de la gracia de Dios por la que el cre-yente llega a ser nueva criatura. El arrepentimiento consiste en volver a Dios en forma genuina. La justificación es la completa absolución del pecador en base a la obra de Cristo en la cruz, que coloca al creyente en una relación de paz y favor para con Dios. La santificación es la experiencia que comienza en el nuevo naci-miento mediante la cual el creyente es separado para los propósitos de Dios y es capacitado para progresar hacia la madurez moral y espiritual por medio de la presencia del Espíritu Santo que habita en él. La glorificación es la culminación de la salvación y es el estado bendito y permanente del redimido. Génesis 3:15; Éxo-do 3:14 – 17; 6:2 – 8; Mateo 1:21; 4:17; 16:21 – 26; 27:22 – 28:6; Lucas 1:68 – 69; 2:28 – 32; Juan 1:11 – 14, 29; 3:3 – 21, 36; 5:24; 10:9, 28 – 29; 15:1 – 16; 17:17; Hechos 2:21; 4:12; 15:11; 16:30 – 31; 17:30 – 31; 20:31; Romanos 1;16 – 18; 2:4; 3:23 – 25; 4:3 ss.; 5:8 – 10; 6:1 – 23; 8:1 – 18, 29 – 39; 10:9 – 10, 13; 13:11 – 14; 1 Corintios 1:18, 30; 6:19 – 20; 15:10; 2 Corintios 5:17 – 20; Gálatas 2:29; 3:13; 5:22 – 25; 6:15; Efesios 1:7; 2:8 – 22; 4:11 – 16; Filipenses 2:12 – 13; Co-losenses 1:9 – 22; 3:1 ss.; 1 Tesalonicenses 15:23 – 24; 2 Timoteo 1:12; Tito 2:11 – 14; Hebreos 2:1 – 3; 5:8 – 9; 9:24 – 28; 11:1 – 12:8, 14; Santiago 2:14 – 26; 1 Pedro 1:2 – 23; 1 Juan 1:6 – 2:11; Apocalipsis 3:20; 21:1 – 22:5.
- Creemos que la iglesia es el Cuerpo de Cristo, compuesto de aquellos que han nacido de nuevo por su fe en Jesucristo. La iglesia está compuesta por todos los redimidos de todas las edades, de cada tribu, lengua, pueblo y nación. La iglesia local es la base principal, establecida por Dios, para la actividad evangelística en el mundo. Cada creyente tiene la Gran Comisión de Cristo de predicar el evange-lio a toda criatura y hacer discípulos a todas las naciones. Entendemos que la iglesia neotestamentaria es ejemplo de una iglesia celular. Sostenemos que la eclesiología es parte integrante de la teología y que el Señor fundó Su iglesia de la manera que quiere que siempre sea, por eso dijo «edificaré MI iglesia». Mateo 16:15 – 19; 18:15 – 20; 28:18 – 20; Hechos 1:8; 2:41 – 42, 47; 5:11 – 14; 6:3 – 6; 14:23, 27; 15:1 – 30; 16:5; 20:28; Romanos 1:7; 1 Corintios 1:2; 3:16; 5:4 – 5; 7:17; 9:13 – 14; 12; 2 Corintios 5:20; Efesios 1:22 – 23; 2:19 – 22; 3:8 – 11, 21; 5:22 – 32; Filipenses 1:1; Colosenses 1:18; 1 Timoteo 2:9 – 14; 3:1 – 15; 4:14; Hebreos 11:39 – 40; 1 Pedro 5:1 – 4; Apocalipsis 2 – 3; 21:2 – 3.
- Creemos que Jesucristo regresará a la tierra en gloria de manera personal y visi-ble, los muertos resucitarán y Cristo juzgará a todos los hombres en justicia. Los injustos serán condenados al infierno, el lugar de castigo eterno. Los justos en sus cuerpos resucitados y glorificados recibirán su recompensa y vivirán eternamente en el cielo con el Señor. Mateo 16:27; 18:8 – 9; 19:28; 24:27, 30, 6, 44; 25:31 – 46; 26:64; Marcos 8:38; 9:43 – 48; Lucas 12:40, 48; 16:19 – 26; 17:27 – 37; 21: 27 – 28; Juan 14:1 – 3; Hechos 1:11; 17:31; Romanos 14:10; 1 Corintios 4:5; 15:24 – 28, 35 – 38; 2 Corintios 5:10; Fili-penses 3:20 – 21; Colosenses 1:5; 3:4; 1 Tesalonicenses 4:14 – 18; 5:1 ss.; 2 Tesalonicenses 1:7 ss.; 2; 1 Timoteo 6:14; 2 Timoteo 4:1, 8; Tito 2:13; Hebreos 9:27 – 28; Santiago 5:8; 2 Pedro 3:7 ss.; 1 Juan 2:28; 3:2; Judas 14; Apocalipsis 1:18; 3:11; 20:1 – 22:13.
- Creemos que los santos deben observar las leyes civiles. Los cristianos están bajo la obligación de procurar hacer que la voluntad de Cristo sea soberana en nuestras vidas y en la sociedad humana. En el espíritu de Cristo, los cristianos deben opo-nerse al racismo, a toda forma de codicia, egoísmo, vicio, juegos de azar, a todas las formas de inmoralidad sexual, incluyendo el adulterio, la homosexualidad y la pornografía. Creemos que debemos trabajar a favor de los huérfanos, los necesita-dos, los abusados, los ancianos, los indefensos y los enfermos. Creemos en la ne-cesidad de luchar a favor de los que no han nacido y por la santidad de toda la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. Éxodo 20:3 – 17; Levítico 6:2 – 5; Deuteronomio 10:12; 27:17; Salmo 101:5; Miqueas 6:8; Zacarías 8:16; Mateo 5:13 – 16, 43 – 48; 22:36 – 40; 25:35; Marcos 1:29 – 34; 2:3 ss.; 10:21; Lucas 4:18 – 21; 10:27 – 37; 20:25; Juan 15:12; 17:15; Romanos 12 – 14; 1 Corintios 5:9 – 10; 6:1 – 7; 7:20 – 24; 10:23 – 11:1; Gálatas 3:26 – 28; efesios 6:5 – 9; Colosenses 3:12 – 17; 1 Tesalonicenses 3:12; Filemón; Santiago 1:27; 2:8.